El Grooming es una práctica de acoso y abuso sexual en contra de niños y jóvenes que, en la mayoría de los casos, sucede a través de las redes sociales. Afortunadamente, evitar que esto suceda es muy fácil, basta con tomar medidas de prevención y seguridad de navegación en Internet
¿Cómo pedir ayuda?
Según la Brigada Niños del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, en conjunto con la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales, los primeros pasos y recomendaciones por seguir en el caso de sospechas de grooming son las siguientes:
No borrar ningún contenido de la computadora o celular: las conversaciones, las imágenes y los videos que el acosador y la víctima hayan enviado deben ser guardados como prueba. Se recomienda incluso hacer impresiones de pantalla y guardarlas en formato digital o impreso.
No denunciar al perfil acosador en la red social o plataforma web: al hacerlo, el administrador del sitio web puede bloquear al usuario y generar una pérdida de la información necesaria para realizar la investigación. Al ser bloqueado, el abusador puede con gran facilidad crear un nuevo perfil y continuar realizando el delito con otros menores.
No amenazar o increpar al acosador: a pesar del enojo lógico, esta actitud puede generar que el acosador se aleje de la víctima, lo que dificultará para los investigadores la tarea de localizarlo.



